Anabel Hernández revela negligencias que permitieron a “El 90” operar en Teuchitlán

De acuerdo con la periodista, informes oficiales señalan que la Sedena, la Guardia Nacional y la FGR conocían sus actividades desde 2017

infobae.com

Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El 90″ o “El Sapo”, figura clave del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha operado durante años en la región Valles de Jalisco, incluyendo el municipio de Teuchitlán, gracias a una cadena de negligencias y omisiones institucionales, así lo asegura la periodista Anabel Hernández en el episodio 35 de su podcast Narcosistema.

De acuerdo con documentos oficiales citados por la escritora, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República (FGR) tenían desde el año 2018 información precisa sobre las operaciones de Mendoza Gaytán, incluyendo sus zonas de influencia, familiares, domicilios y cómplices.

Durante ese periodo, el grupo criminal liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, estableció en el Rancho Izaguirre un centro de reclutamiento forzado, entrenamiento y exterminio de personas, según testimonios de sobrevivientes y hallazgos de organizaciones civiles como Guerreros Buscadores de Jalisco.

La periodista sostiene que las autoridades mexicanas poseían expedientes y reportes internos que identificaban a “El 90″ como jefe de plaza en Teuchitlán, donde el CJNG operaba a través del brazo armado conocido como Los Michoacanos y del grupo Deltas, una célula de sicarios bajo su mando.

Pese a la documentación oficial que lo ubicaba como objetivo prioritario, con al menos 12 investigaciones abiertas, “El Sapo” no fue detenido, lo que habría facilitado la comisión de crímenes masivos, entre ellos la desaparición y asesinato de personas: “La omisión de varias autoridades a nivel federal en este caso habla de negligencia criminal, habla de corresponsabilidad y habla de presuntos actos de corrupción”, señaló la autora de Los Señores del Narco.

Documentos ignorados

Según la investigación presentada en Narcosistema, desde noviembre de 2017, un documento confidencial elaborado por Sedena ya situaba a Gonzalo Mendoza Gaytán como objetivo prioritario.

En ese momento tenía 29 años y operaba en Puerto Vallarta, bajo vigilancia de la 41 Zona Militar. Posteriormente, distintos informes internos de las zonas militares 41, 15 y 5, así como del 14 Batallón de la Guardia Nacional, confirmaron su presencia y liderazgo operativo en los municipios de la región Valles, donde se encuentra Teuchitlán.

Uno de los documentos más relevantes citados por Anabel Hernández es un informe fechado 10 de marzo de 2021, enviado al correo institucional del entonces secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, por la 15ª Zona Militar. En él se describe la estructura operativa del CJNG en cinco regiones del estado de Jalisco, ubicando a Mendoza Gaytán como responsable de la región Altos Norte, Altos Sur y Valles, acompañado por su fotografía y datos personales. Pese a esa evidencia, no se ordenó su captura ni se realizaron operativos eficaces para detenerlo.

La periodista también revela que en informes posteriores, como el titulado Situación delictiva del estado de Jalisco de enero de 2022, el nombre de Mendoza Gaytán vuelve a aparecer como lugarteniente de primer nivel de “El Mencho”. Aun así, su detención no fue priorizada.

La periodista afirma que obtuvo copias de 12 carpetas de investigación abiertas en contra de Mendoza Gaytán desde 2010, año en que fue señalado por primera vez en una indagatoria federal por delitos contra la salud y delincuencia organizada.

Entre 2013 y 2017, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) abrió cinco expedientes en su contra, sin concretar su captura.

Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, bajo la titularidad de Alejandro Gertz Manero en la FGR, se abrieron otras cuatro averiguaciones previas. En paralelo, la Sedena y la Guardia Nacional elaboraron múltiples diagnósticos delictivos donde se describían las operaciones de Mendoza Gaytán en Jalisco y Nayarit, sin que se ejecutaran acciones en su contra.

Anabel Hernández destaca que incluso el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Mendoza Gaytán en su lista de personas vinculadas a actividades de narcotráfico y lo identificó como jefe de plaza en Puerto Vallarta, sin que ello implicara acciones por parte del gobierno mexicano.

“Cómo puede ser posible que ni la Fiscalía de Alejandro Gertz Manero, ni la Sedena, ni la Guardia Nacional hayan podido detenerlo”, cuestionó Hernández. “Tal vez hoy hay una figura clave que pueda explicar esta situación: se llama Antonio Oseguera Cervantes, alias Tony Montana, hermano de El Mencho, quien fue jefe directo de Gonzalo Mendoza Gaytán, El 90″.

Los informes militares también mencionan a funcionarios municipales y exmilitares que habrían brindado protección a “El 90″ y a su estructura criminal. Entre ellos se señala a un exdelegado en Puerto Vallarta; un policía municipal de San Sebastián del Oeste; y un exdirector de seguridad pública de Ameca. No hay información pública que indique que hayan sido investigados o detenidos.

La periodista asegura que, según fuentes de inteligencia, la protección a “El 90″ provino directamente de mandos militares, con presuntos pagos regulares a personal de la Sedena. En agosto de 2024, cuatro elementos del 41 Batallón de la Guardia Nacional, con sede en Jalisco, fueron encontrados con más de un millón de pesos en efectivo. Se desconoce si fueron investigados.

La operación en Rancho Izaguirre

Anabel Hernández indica que el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, operó como un centro clandestino del CJNG desde al menos 2018 hasta marzo de 2025, donde se reclutaban personas con engaños, se les entrenaba y, en muchos casos, se les asesinaba si no eran útiles para el grupo criminal.

Un informante de áreas de inteligencia del gobierno federal citado por Hernández explicó que el lugar funcionaba como un centro de esclavitud, tortura y exterminio, en el que las víctimas eran despojadas de sus pertenencias y, tras ser desmembradas, sus restos eran incinerados para dificultar la identificación. Los cuerpos eran tratados con métodos específicos para reducir el humo visible y la emisión de olores, con el objetivo de evitar ser detectados por autoridades o pobladores.

La periodista señala que sus fuentes sostienen que la razón por la cual Gonzalo Mendoza Gaytán no ha sido detenido no tiene que ver con fallas operativas o burocráticas, sino con presuntos actos de corrupción dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional, especialmente en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

“No ha sido detenido por cuestiones de corrupción, porque es protegido por la propia Secretaría de la Defensa Nacional. Ellos pagan directamente a Sedena”, se oye decir en el podcast.

El testigo señaló que esta protección institucional permitió al CJNG consolidar el funcionamiento del Rancho Izaguirre como centro de reclutamiento, pero además no se trataba de un solo predio, sino de una red de centros de exterminio que operaban con conocimiento de autoridades locales y federales:

“Ese campo de crematorio era de Zapopan, de Guadalajara, de Tlajomulco, de Tlaquepaque, de Teuchitlán, de Lagos de Moreno”, afirmó.

Hasta ahora, Gonzalo Mendoza Gaytán sigue prófugo. Su estructura criminal en la región Valles de Jalisco, su implicación en crímenes de lesa humanidad y su presunta protección por parte de funcionarios públicos no han sido esclarecidos judicialmente.

                                                         
Compartir