Los hijos de Kate Jones fallecieron por una ingesta accidental en su casa en Maryland, mientras sus familiares intentaron reanimarlos desesperadamente sin tener éxito
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En enero de 2024, Kate Jones, residente de Perryville, Maryland, enfrentó una tragedia inimaginable al descubrir que dos de sus hijos, Skylar, de 14 años, y Gaige, de 10, habían fallecido por una sobredosis accidental de fentanilo.
Según informó People, la madre encontró a los menores inconscientes en su hogar, y aunque intentó reanimarlos junto con otros familiares, ambos fueron declarados muertos en la escena por los servicios de emergencia. Este caso se suma a las más de 80.000 muertes anuales por sobredosis en Estados Unidos, muchas de ellas vinculadas a la crisis de los opioides.
De acuerdo con el medio, la noche del 15 de enero parecía transcurrir con normalidad en el apartamento que Kate compartía con sus tres hijos. Mientras ella y Gaige pasaban tiempo juntos coloreando y viendo una película, Skylar y su hermana menor, Allyson, de 12 años, jugaban en otra habitación.
Más tarde, Kate se fue a dormir, y Gaige, como solía hacer, se unió a sus hermanas en su habitación. Sin embargo, al día siguiente, la situación dio un giro devastador.
Una mañana de nieve que terminó en tragedia
El 16 de enero, las escuelas locales estaban cerradas debido a las condiciones climáticas, y Kate salió a trabajar alrededor de las 10 de la mañana, dejando a Allyson despierta mientras Skylar y Gaige permanecían en sus camas.
Según detalló People, Kate regresó temprano a casa debido a problemas mecánicos con su camión, pero no fue hasta que recibió un mensaje de Allyson que supo que algo estaba mal. La niña le informó que no podía despertar a sus hermanos.
Kate llegó rápidamente al apartamento y subió las escaleras para encontrarlos. “Abrí la puerta y lo supe de inmediato”, relató al medio.
Instruyó a Allyson para que llamara al 911 y a sus abuelos, quienes también vivían en la casa. Kathy Jones, la abuela de los niños, recordó que tanto ella como Kate intentaron realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar mientras esperaban a los servicios de emergencia.
Cuando los paramédicos llegaron, intentaron salvar a Gaige, pero no pudieron hacer nada por Skylar. Finalmente, ambos menores fueron declarados muertos en el lugar, según confirmó la Policía Estatal de Maryland (MSP).
Una investigación en curso y preguntas sin respuesta
Las autoridades emitieron una orden de registro en la vivienda y confiscaron parafernalia de drogas y teléfonos celulares. Según Kathy, junto a Skylar se encontró una bolsa vacía, aunque la familia desconoce cómo llegó a la casa.
Tanto Kate como Kathy creen que el fentanilo pudo haber llegado a través de otro estudiante de la escuela de Skylar, pero hasta el momento no se han presentado cargos ni se ha identificado a un responsable.
Elena Russo, portavoz de la Policía Estatal de Maryland, confirmó que la investigación sigue abierta. Por su parte, el Departamento de Salud de Maryland no ha proporcionado comentarios adicionales sobre los hallazgos de la autopsia.
Kate expresó su desconcierto ante la situación, señalando que nunca imaginó que algo así pudiera ocurrir en su familia. “Nadie espera oír que sus bebés tienen fentanilo en el organismo”, declaró.
Una familia marcada por la tragedia
La pérdida de Skylar y Gaige ha dejado profundas cicatrices en su familia. Kate describió a Skylar como una joven inteligente y creativa, apasionada por la producción musical y el diseño de interiores. “Tenía sus pestañas, brillo labial, todo eso”, recordó, destacando que su hija tenía muchos sueños por cumplir.
Gaige, por su parte, era un niño lleno de vida y amante de los dinosaurios. “Era tan cariñoso y dulce”, dijo Kate. “Te daba hasta la camisa que llevaba puesta”.
La tragedia se agravó meses después, en noviembre de 2024, cuando James Dehaven, el padre biológico de Gaige, se suicidó. Según Kate, James había estado luchando contra la depresión tras la muerte de los niños y la pérdida de su propia madre, ocurrida poco después.
Aunque James había enfrentado problemas de adicción en el pasado, Kate aseguró que estaba en recuperación en el momento de la tragedia y que los niños nunca estuvieron expuestos a su adicción activa.
Un esfuerzo por seguir adelante
Actualmente, Kathy y su esposo están cuidando a Allyson, quien ahora tiene 13 años y está recibiendo terapia para afrontar la pérdida de sus hermanos. Kate, por su parte, está trabajando en su salud mental y espera poder reunirse con su hija en el futuro. “Lo más importante es que Ally esté bien”, afirmó.
Para honrar la memoria de Skylar y Gaige, la familia ha iniciado iniciativas comunitarias, como la entrega de mantas de bebé a un hospital local y la planificación de proyectos conmemorativos, como la instalación de bancos y la creación de una beca para estudiantes de la escuela secundaria Perryville.
Kate también ha aprovechado esta experiencia para instar a otros padres a valorar cada momento con sus hijos y a estar atentos a los riesgos asociados con el fentanilo. “Podría ser tu hijo cualquier día”, advirtió. “Tu hijo podría ser simplemente un estudiante con honores en las clases de AP… y luego, nunca se sabe”.