Trump impone aranceles a… ¿focas y pingüinos? Incluye a islas donde no hay humanos ni actividad económica

Trump impuso aranceles del 10 por ciento a las islas de Heard y McDonald, un archipiélago autónomo de Australia inhabitado por humanos y sin actividad económica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso el miércoles aranceles del 10 por ciento a las islas de Heard y McDonald, un archipiélago autónomo de Australia inhabitado por humanos y sin actividad económica.

Impuestos de Trump afectarían a ¿focas y pingüinos?

El archipiélago, ubicado en el océano Índico, son el hábitat de focas y pingüinos, por lo que fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad, y son principalmente visitadas con fines de investigación científica.

Sin embargo, las islas de Heard y McDonald fueron incluidas en la tabla de países afectados por los aranceles que Trump impuso este miércoles a las importaciones de buena parte del mundo.

De acuerdo con el Gobierno australiano, el archipiélago es está “inhabitado de humanos y es una de las áreas menos perturbadas antropogénicamente del mundo”.

Trump impone impuestos a territorios que no son países

Las islas de Heard y McDonald no son el único territorio que la Casa Blanca incluyó como un país en su tabla de aranceles globales.

También impuso aranceles a Tokelau, un territorio que depende de Nueva Zelanda con unos mil 600 habitantes, y las islas Cocos, otro archipiélago australianos con unos 600 habitantes.

Trump agudizó este miércoles su guerra comercial con la imposición de un arancel global de base del 10 por ciento, que en algunos casos es superior, como en el de China o la Unión Europea (UE), porque los acusa de tener barreras comerciales contra los productos estadounidenses.

Trump compara sus aranceles con una cirugía: ‘El paciente sobrevivió y se está curando’

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comparó este jueves los aranceles que anunció ayer a casi todos los países y territorios del mundo con una operación quirúrgica: “El paciente sobrevivió y se está curando”.

“¡La operación ha terminado!”, dijo Trump en su red social Truth Social. “El pronóstico es que el paciente será mucho más fuerte, más grande, mejor y más resistente que nunca. ¡Hagamos a Estados Unidos grande de nuevo!”.

En una jornada que bautizó como “el Día de la Liberación”, el mandatario impuso un gravamen global del 10 por ciento a 184 países y a la Unión Europea (UE), que en algunos casos incrementó hasta el 34 por ciento para China o al 20 por ciento para productos europeos.

Para imponer estos aranceles, que según explicó era una especie de represalia por las barreras que sufren las exportaciones estadounidenses en todo el mundo, Trump declaró una “emergencia nacional” alegando que la situación comercial actual supone un riesgo para la seguridad de Estados Unidos.

“Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de Estados Unidos. Es nuestra declaración de independencia económica”, afirmó el mandatario en un gran evento en la Rosaleda de la Casa Blanca rodeado de trabajadores manufactureros.

Lo cierto es que la primera jornada desde que se anunciaran los aranceles, que entrarán en vigor el sábado 5 de abril, el general del 10 por ciento y el día 9, el adicional específico para cada país, arrancó con fuertes caídas en la Bolsa de Nueva York.

                                                         
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